laura. mexico. tiny & compact. cats.
Recuerdo mucho una ocasión en la que mi maestro de matemáticas en secundaria, en uno de esos sus momentos de relatarnos viejas historias (que a decir verdad, fueron muchos durante 3er año) nos comentó respecto a lo que fue “su primer amor” lo cual mis compañeros, tan brutos que eran (y muy seguramente siguen siendo), estoy segura de que no apreciaron. Considero eso algo muy intimo como para andarlo contando asi nomas sin que a alguien le importe de verdad.
En fin, el profe Carlos nos relató esto de un modo incluso tierno tratándose de el (que tenía fama de ser medio ogro cuando se lo proponía). Sonó terriblemente enamorado de aquella que fuera su chica en ese entonces.
Comentó que el 1er amor es y siempre será nuestro amor mas puro y sincero y como tal, al tenerlo, no debemos hacer mas que disfrutarlo en total plenitud. No desperdiciar nada dentro de el. Porque amor tan puro como el primero, jamás en la vida lo volveremos a tener.
Dirán que esto a que viene… es tan solo una anécdota de esas que hasta gusto te da recordar. Son cosas bonitas que te acompañarán para toda la vida.
Pienso que tal vez no a todos les ha ido bien con lo que fue “su primer amor”, o lo que ustedes creyeron que fue su primer gran amor, no lo fue en realidad.
Solo no hay que olvidar la diferencia entre esos bobos romances a los que se juega como adolescente, porque por mas enamorados que pudiéramos sentir de una persona a esa edad, nada nos dice que en un futuro no llegará alguien a, autenticamente, cambiar nuestras vidas. Alguien que de verdad, merezca ser llamado nuestro “primer gran amor”.
The Kiss, Henri de Toulouse-Lautrec.
In Bed, Henri de Toulouse-Lautrec.
In Bed The Kiss, Henri de Toulouse-Lautrec.
A veces me dan ganas de darte un te extraño, un suspiro y un beso inocente en la mejilla, sin mal interpretaciones, sin prejuicios, sin rodeos, a veces…
Hay veces en los que tu recuerdo me invade, me ahoga. Acorralándome en medio de la noche. Volviéndose mi único compañero y amigo. En ese ritual de lagrimas y lamentos por lo que pudo haber sido, por lo que fue.
Sigue tan nítido el recuerdo que me es apenas posible distinguir entre quien eras y quien eres ahora. Como cambiaron las cosas… como pasó el tiempo. Todos esos suspiros, todas esas sonrisas; ya todo se ha ido.
Ay de mi… cuando fue lo perdimos. Cuando fue que esta indiferencia nos devoró por completo, llevándonos al principio.
Volviéndonos una vez mas un par de extraños...
Me gustaría poder hacerte saber cuanto te extraño en realidad. Ya que es tan grande el sentimiento, que siento que tiene que salir de mi pecho cuanto antes... pero no quiero parecer débil.
Me gusta pensar que sientes lo mismo que yo, aunque no sea cierto. Eso mantiene en calma a mi cabeza. El problema es que puedas pensar lo mismo y no querer parecer débil. Y si así fuese, tenemos un gran problema. Porque así, jamás nadie hará nada. ¿Y porque? Por qué yo ya hice mucho y tu no hiciste nada.
"No me di por vencida porque no me importabas, me dí por vencida... porque no te importaba."¿Pero sabes una cosa?
“Yo te amé, y ese amor tal vez,
está en mi alma todavía, quema mi pecho.
Pero confundirte más, no quiero.
Que no le traiga pena este amor mío.
Yo te amé. Sin esperanza, con locura.
Sin voz, por los celos consumida;
te amé, sin engaño, con ternura,
tanto, que ojalá lo quiera Dios,
y que otra, amor te tenga como el mío.”
"When I was still missing you..."Now, here I am; right where we started. Missing you again. More alone than ever. 'Cause it was never enough the selfishness in ourselves. The goddamn faith we never had in ourselves. The fact that we never believed; the fact that we were never enough.
“¿Porque no hablas conmigo nunca mas?” preguntó ella, esperando tal vez demasiado a cambio. Luego de un par de segundos de ser ignorada, decidió intentarlo de nuevo. Entonces el finalmente habló, “Porque no tiene ningún sentido hacerlo”. El golpe se sintió como cual patada en el estomago, dejándola sin aire… y sin palabras, permitiendole apenas balbucear un diminuto “Ah~”
Ella dio media vuelta, sin poder decir mas; con un cólera tremendo creciéndole en el vientre. Un cólera que a el le daba igual. Como todo lo demás. Se detuvo un segundo, sin mirar atrás y por su mente pasó uno de esos bizarros pensamientos que solía tener con frecuencia “Y aún así todavía espero que algún día, sean tus manos las que terminen con esta farsa a la que llamo vida; porque tu lo prometiste ¿lo recuerdas?” mientras deseaba con todo su ser poder decírselo a la cara una vez mas.
“Detesto seguir aquí, para cuando sea que me necesites, aun estando consciente, de que tu ya no estás ni estarás para mi nunca mas.”
-El otro día, vagando por mis memorias, recordé aquello que me escribiste… diciéndome como te cambie la vida e incluso tu actitud. Creo que en realidad todo fue no mas que una mentira. Esa forma de ser tuya… jamas cambio-dijo ella mirando a la nada; decepcionada. -Pero no te mentí; realmente lo hiciste- replicó el, ofendido. -¿En serio? Quizá eso cambió con los demás, pero menos conmigo- lo miró confundida. -¿Porque lo dices? ¿Que te hice?- acertó a preguntar, como si realmente no lo supiera. -Tu frialdad; jamás la abandonaste… parecías mas infeliz que feliz a mi lado. Si te incomodaba tanto mi presencia podías habérmelo dicho y te habría dejado en paz- dijo, con mirada inexpresiva. -Sabes que alejarme de ti jamas estuvo en mis planes…- suspiró -Lamento haberte hecho sentir mal- chilló. -Ya es un poco tarde, no te lamentes en vano; siempre fuiste malo para mentir. Especialmente conmigo, que es con quien mas lo intentaste- masculló al final. -¿Porque me dices todo esto?- pregunto herido y confundido a la vez. -Porque a pesar de ello, te quiero y quiero que te des cuenta como tu si cambiaste mi vida- confesó ella solemne. -¿Que esperas de mi?- preguntó nostálgico. -Nada. Hace mucho tiempo que dejé de hacerlo. Porque esperarte se volvió como esperar a que nieve caiga del cielo en este lugar- respondió en un suspiro.
“Me siento tan bien, escondiéndome esta noche.” pensaba escondido entre la obscuridad de tu habitación, muy cerca de tu ventana… Te observaba a lo lejos, mientras yacías casi inmóvil sobre tu cama. Con tu respiración acompasada, aquella que tanto extrañaba. Añorando el pasado y cosechando un futuro insospechable que se basaba únicamente en este absurdo juego de “Hide & Seek”, excepto que tu no sabías que jugabas conmigo. “Te veré esta noche, cuando mi alma sea invisible a los ojos ajenos; a tus ojos.”
A veces espero, y espero por tanto tiempo,
en aquella la que solía ser nuestra estación.
Espero a que tu recuerdo aparezca de nuevo,
aguardando con sublime emoción.
Y es entonces cuando recuerdo,
tu humilde canción.
No planeé mi traición, pero tenía razón,
La soledad era lo mejor,
Para mi corazón.