¿La generación de la crisis española?
Jimina Sabadu, premio Lengua de Trapo, una de las diez
“La gente tiene ahora tiempo para escribir, y eso se nota en la calidad de los trabajos” dijo un jurado de un concurso español, refiriéndose malignamente a la falta de empleo. ¿Será cierto que existe una generación de la crisis en España? Pues al parecer para El Cultural no solo sí existe sino que, además, es “opulenta” e incluye a 10 jóvenes autores con primeros libros, nacidos después de los años 70 en España (salvo el argentino Fabián Casas), algunos premiados como Jimina Sabadu (Lengua de Trapo) o Javier Montes (Café Gijón), y la mayoría autores de editoriales independientes, aunque alguno haya dado su primer salto en una más consolidada. El artículo es de Care Santos. Buenas caras para malos tiempos.
Dice la nota:
Hoy presentamos lo mejor de lo último de lo último. Diez nombres a quien damos todo el crédito, porque estamos seguros que darán mucho que hablar. Y, lo más importante, tienen mucho que contar y han comenzado a demostrarlo: Antonio Montes, Iolanda Batallé, Jenn Díaz, Cristian Segura, Daniel Sánchez Pardos, Jismina Sabadú, Javier Avilés, Fabián Casas, Roberto Valencia y Sònia Hernández. Nuestra opulenta generación de la crisis.
No es que el nihilismo les pertenezca en exclusiva, ya que si algo ha caracterizado a los autores jóvenes de todos los tiempos es su rechazo a la sociedad que construyeron sus predecesores y a sus formas de poder. En ese sentido, los escritores jóvenes son los indignados más antiguos. Aunque la indignación moderna y literaria presenta sus rasgos diferenciadores. Más pesimista que rebelde, acaso se manifiesta en el apego a los escenarios asfixiantes, en los que el presente es horrible y el futuro, un vacío.Ésa es sólo una de las definiciones posibles de la obra de dos de las voces más jóvenes del grupo, ambas nacidas en la década de los 80: Jenn Díaz (Barcelona, 1988) y Antonio Montes (Montejaque, Málaga, 1980). En la primera, la desesperanza es rural y asfixiante, y ni siquiera la magia puede atajarla. La novela, Bendolfo (Principal de los Libros), ocurre en un espacio demencial, el pueblo imaginario que le da nombre, y está poblada por seres resignados a la desesperanza. También rural y diminuto es el pueblo de El grito (Siruela), opera prima de Montes, cuya trama única desarrolla un velatorio en el que caben docenas de historias, todas encaminadas a un final de horror rematado con ese grito al que alude el título, símbolo y síntesis al mismo tiempo.
Sin duda, puede haber mucho de rompedor en revisitar la tradición. Una novela puede presentar en el aspecto formal o discursivo una factura más cercana al siglo XIX que a las deconstrucciones vanguardistas y no por ello dejar de ser rabiosamente hija de su tiempo.Es el caso de los tres autores siguientes, una terna nacida en la década de los 70, que esta temporada han firmado tres novelas entroncadas en tres tradiciones bien reconocibles. En la de misterio cabe situar El cuarteto de Whitechapel (Ediciones del Viento), debut del barcelonés Daniel Sánchez Pardos (Barcelona, 1979); el periodista Cristian Segura (Barcelona, 1978) nos sirve en La madriguera (Destino) una novela satírica y Iolanda Batallé (Barcelona, 1971) prefiere el intimismo y el tono confidencial a la hora de abordar en La memoria de las hormigas (Gadir) dos de los grandes temas de la literatura de todos los tiempos: el amor y la muerte. La suya, en palabras de la autora catalana, es “una novela sobre las ganas de vivir desde la absoluta conciencia de la muerte”.
A pesar de lo disímiles que puedan parecer las tres obras y la dificultad de agruparlas bajo una misma etiqueta, tienen en común una preocupada mirada hacia el mundo contemporáneo, ya sea desde la óptica de una clase social -la burguesía catalana- trágicamente abocada a desaparecer, desde la reflexión acerca de la vigilancia constante a que estamos sometidos los anónimos ciudadanos o desde la hipersensibilidad de una madre que desea contarle cómo es la vida a su hija de corta edad. Al fin, en los tres casos, la mirada lúcida acaba por transformarse en una mueca de desesperanza.
Desde las vanguardias, la fragmentación del discurso se ha interpretado como un signo de modernidad. Como si aún quedara algo por inventar, las nuevas generaciones de autores siguen tropezando en la piedra del discurso no lineal, críptico, poco o nada narrativo o, directamente, incomprensible. De algún modo, es como si cada generación debiera pagar su correspondiente cuota de experimentación antes de atreverse a abrazar apuestas más convencionales.La no linealidad del discurso siempre es un recurso interesante. Más por personal y por atrevido que por original, claro está. Y también porque, con la irrupción de la virtualidad, con el ritmo acelerado a que el lenguaje audiovisual nos ha acostumbrado, las nuevas tecnologías han modernizado el concepto hasta crear verdaderos monumentos al ritmo, la secuenciación y la ausencia de discurso narrativo.
Es una narrativa compuesta de fogonazos, más que de escenas. A menudo, se trata de una literatura impresionista, que persigue mucho más la emoción o la reacción del lector que contar historia alguna. Es posible que si un lector del XIX abriera uno solo de estos libros, se sintiera en el acto mareado, o desconcertado, como si le hubieran prestado una novela en un idioma desconocido. Es lo que se ha dado en llamar, con poca fortuna, literatura “zapping”.
Entre los autores de nuestra particular cosecha, pocos son los que optan por un discurso clásico. Aunque de todos, es Javier Avilés (Barcelona, 1962), paradójicamente también el más veterano de todos ellos, quien ha llevado más lejos la fragmentación en su novelaConstatación brutal del presente (Libros del silencio). “Confieso: soy incapaz de crear una narración coherente.
Confesémoslo, todo está dicho ya. Intentar crear una obra narrativa que explique algo es una tarea redundante. Todo está dicho. Todo está escrito. Sólo varían las formas.”
Está claro que en esa pretensión pone Avilés todo su empeño, tras esta declaración de intenciones inequívoca. Su novela se arma alrededor de un endeble hilo argumental y se compone de digresiones, a veces metaliterarias, a veces ligeramente autoficcionales, sobre los asuntos que de común nutren el blog del autor, uno de los pioneros en castellano, El lamento de Portnoy. Es este además un ejemplo de literatura surgida en la red -no es el primer caso ni sin duda será el último en que el escaparate de la virtualidad se utiliza como vivero para la ficción- que cobra vida propia en las páginas de un libro al uso.
Acaso, puedan pensar los más cartesianos, hay algo de contradictorio en ello, y lo que nació en la red y participa de ese carácter de hipertexto que lo virtual sirve con tanta naturalidad debería prosperar sólo en la red. En defensa de libros tan inclasificables como el de Avilés podría alegarse que en suma, están abordando uno de los asuntos alrededor de los cuales lleva gravitando la literatura desde que el mundo es mundo y el engaño es engaño: la imposibilidad del ser humano de discernir realidad de ficción. O acaso la escritura es el único modo a nuestro alcance para fijar la realidad. De nuevo en palabras de Javier Avilés: «lo que acontece “realmente” sólo es transmisible a los demás de forma narrativa».
También fragmentaria es la escritura que practica Sònia Hernández (Tarrasa, 1976) en La mujer del Rapallo (Alfabia), donde un escueto meollo argumental sirve para tejer un discurso digresivo en primera persona. Aquí, la reflexión importa más que la anécdota. Los protagonistas son perturbados, el entorno es cerrado y angustioso, la protagonista se pregunta si la creación artística juega en su vida un papel redentor. De nuevo la angustia por un lugar del que no se puede escapar, de modo la novela que permite defender una tesis clara a pesar de todos sus postulados formales o estéticos, de nuevo una escritura perturbadora, poco convencional que destaca por, como señaló Santos Sanz Villanueva en su crítica de El Cultural “una independencia absoluta respecto de los códigos dominantes en la narrativa castellana actual».
Por último, tenemos un texto cargado de referencias rabiosamente actuales: la novela con la que Jismina Sabadú (Madrid, 1981) obtuvo el último Premio Lengua de Trapo,Celacanto. Y ya no ha de sorprendernos que a la narración no lineal sume el mundo aterrador de la infancia, el horror de un pez que devora niños, varias existencias al borde del colapso y la contundencia de una voz narrativa que cuenta sin titubear mientras deconstruye, de nuevo, el tradicional discurso novelístico.
Dos magníficas colecciones de relatos completan esta selección opulenta. Sus autores, un pamplonica y un bonaerense, no parecen tener nada en común, más allá de su preferencia por el relato y su excelencia a la hora de cultivarlo.Los cuentos de Fabián Casas (Buenos Aires, 1965) en Los lemmings y otros (Alpha Decay) rastrean el territorio de la infancia en busca de tesoros, y los encuentran en buen número. El mundo adulto y sus complejas relaciones vistas con los ojos de un niño o la violencia sin aditivos de las relaciones de amistad y rivalidad están entre sus materias primas más abundantes. Pero no hay piedad. La infancia no es amable, como tampoco lo es el entorno en que sucede: la gran urbe. Del mismo modo, la literatura tiende a ser autobiográfica. O lo parece mucho. La literatura es verdad, parece decirnos Casas, llevando la contraria sin saberlo al ya citado Javier Avilés.
En las antípodas -¡hurra! ¡brindemos por la variedad!- se sitúa Roberto Valencia (Pamplona, 1972) con Sonría a cámara (Lengua de Trapo). La mentira es aquí como el oxígeno que se respira. Las relaciones personales son el tema central, pero en ellas el engaño es tan inevitable como la pantalla que se interpone entre casi todos los protagonistas de la docena de historias que componen la colección. Y es que Valencia retrata uno de los aspectos más cotidianos del mundo que nos hemos inventado en los últimos años: el de las relaciones, casi siempre sexuales, a través de Internet. Y de nuevo hacen su aparición los puntos en común que a estas alturas podríamos comenzar a considerar rasgos generacionales: relación entre realidad-ficción, definición de la verdad, mundos paralelos, violencia del entorno urbano y lenguaje directo a la yugular. En eso, ambos autores están tan puestos de acuerdo, a pesar de todas las distancias que casi parecen gemelos.
El colofón a todo esto es una suerte de justificación o disculpa: resulta imposible colocar etiquetas a ese misterio que llamamos Literatura. Hacerlo es absurdo e inútil. Nos sobran clasificaciones. Desde este momento, queda el lector autorizado a no tomar en serio nada de lo que ha leído en estas páginas. No así a olvidar los diez nombres cuyo presente comienza a conjugarse en futuro.
Ayer compré unas naranjas orgánicas cultivadas en el estado de Veracruz.
En el auto me comí una y hoy una mañana después hice 750 ml de jugo.
No necesitó azúcar adicional.
Pasando por periférico me encontré con este bazar, me dio tristeza pensar en un super de venta de perros como este.
“Puedes predicar un mejor sermón con tu vida que con tus labios”
-Oliver Goldsmith-
Quien narra esta historia no es otro más que un personaje de ficción.
Nada tiene que ver con la vida real del autor, es decir, el autor no narra, quien lo hace es un personaje.
Dicho esto, me gustaría decir que detesto a la mayoría de los escritores, sobre todo a aquellos que escriben para la posteridad. Ese futurismo no existe.
La posteridad es azarosa, es un invento del demonio, es como un mundo paralelo.
Regreso pues a este acto de contar.
Regreso quizá porque huyo, porque también busco regresar.
No se trata de lo mismo, es distinto, es hoy y es ahora.
Regreso porque lo leído no alcanza, no me llena ni un poco de este andar sin terminar.
Las condiciones de mi regreso son optimas, son obvias,
son estrellas que brillan, es luz para pensar.
Regreso por cobardía, por dejar de hacer lo otro, lo que no me importa.
Contar algo es estirar el tiempo, es trozar imágenes que nunca ocurrieron.
Caché: Es un tipo de memoria especial, más rápida que la RAM normal (y más cara), que se pone en el camino de los datos que van del procesador a la memoria RAM. Así, toda información que va de la RAM al procesador se deja almacenada temporalmente en la memoria caché. A la hora de volver a leer información, se comprueba primero si está en la memoria caché; si se encuentra allí, no hace falta ir a la RAM a buscar. En la práctica, es muy frecuente realizar operaciones repetitivas o trabajar con datos repetitivos, lo que hace que poseer memoria caché ayude a acelerar el funcionamiento normal del ordenador. Hoy en día es frecuente distinguir también la memoria caché de “primer nivel” y de “segundo nivel”. La de primer nivel se encuentra dentro del propio procesador. La de segundo nivel se encuentra en la placa base, es de mayor tamaño y algo más lenta.
Hace tiempo comencé este blog como un desafío al SEO. No sé si puede continuar con esto, quizá y cambie un poco de narración.
.. es decir, me dan ganas de escribir de otras cosas, como una novela. Algunas veces escribir es algo que simplemente sale, que intenta ser.
Antivirus: son una herramienta simple cuyo objetivo es detectar y eliminar virus informáticos. Nacieron durante la década de 1980. Con el transcurso del tiempo, la aparición de sistemas operativos más avanzados e Internet, ha hecho que los antivirus hayan evolucionado hacia programas más avanzados que no sólo buscan detectar virus informáticos, sino bloquearlos, desinfectarlos y prevenir una infección de los mismos, y actualmente ya son capaces de reconocer otros tipos demalware, como spyware, rootkits, etc.
Escucho Arcade Fire-modern man al tiempo en que veo en el sitio de apple cuánto andan de precio las macs.
Cereal y vino tinto para cenar. Pareciera que vivo como un adolescente. Cierro ventanas que no uso, trato de concentrarme en el trabajo. El sitio que conocí hoy y que trato de implementar en mis páginas es SlideDeck. Les escribí a soporte, soy de ese tipo de personas, porque el plugin have interferencia con el modo de fullscreen al escribir los post en wp. Tuve de desactivar el plugin en este sitio. Al final del mail que les mandé les pregunté por una invitación para probar uno de sus nuevos productos en beta. Recibí un autoresponder.
Se supone que estos posts deben ser escritos de mínimo 300 palabras, según regla del SEO.
Ahora escucho a Warpaint.
AMD: segundo proveedor de microprocesadores basados en la arquitectura x86 y también uno de los más grandes fabricantes de unidades de procesamiento gráfico. En 2010, AMD se posicionó en el lugar 20 en la lista de fabricantes de semiconductores en términos de ingresos.
Desperté tarde 9:30 am
Tomo cereal, me preparo café y comienzo a trabajar. Recién me entero que existe www.quora.com tengo 5 conocidos dentro. No me queda de otras más que darme de alta y probar el sitio. Las respuestas que alcanzo a ver parecen inexactas. Mañana comienza la campus party 3 y todo indica que no iré, me quedaré aquí trabajando, siendo mejor en lo que hago. Me gustaría mucho ir a la campus.
Este sitio no ha logrado darse de alta GA Algo está mal.
Just write me dice la versión 3.2.1 de Wp.
Me acabo de dar cuenta que me ha cortado el servicio de hootsuite.com tenía una cuenta pro de 5 usd al mes; así la economía.
Mi trabajo es hacer que cualquier sitio de internet sea visitado por la mayor cantidad de personas posible. A veces me siento como un policía de tránsito dirigiendo el tráfico.
La vida suele ser todo aquello que ocurre mientras se da refresh a la página.
Alfanumérico: Conjunto de letras, números y otros símbolos, como signos de puntuación o símbolos matemáticos. Hace referencia a los caracteres del teclado y al conjunto de caracteres disponibles para las diferentes operaciones de transferencia de datos del ordenador.
Nuevo día. Agregué una nota a la página de un cliente.
Durante las últimas horas he visto muchos links y creo que en ocasiones es demasiada la información.
Me gustaría escribir un post llamado “La larga ruta del link”.
Ayer por fin pude darme de alta en Google plus. De primera impresión no me ha sorprendido mucho, lo primero que pensé a vuelo fue que lo único que le faltaba era + gente. Después leí una nota que decía que le faltaban empresas, creo que es cierto.
Le falta tiempo para ver qué sucede.
Ayer me dieron información sobre la universidad del hoosuite, creo que haré la certificación, está muy fácil.
Hoy no estaré mucho tiempo en mi terminal, la extrañaré.
Qué lindos son los microprocesadores.
AI: Siglas de Inteligencia Articial (Artificial Intelligence).
Dejé descargando The girl who played with fire del Pirate Bay pero al regresar a mi terminal tardé en darme cuenta la razón por la que se suspendió la descarga. Se desconectó el wifi. Volví a conectarlo y continué la descarga.
Recuerdo una tarea pendiente de un cliente, ahora no tengo ganas de hacerlo.
Leo algo sobre la historia de Zynga. Facebook quería ganar más dinero de los juego y al final pactaron que siguiera durante 5 años más. Jugué un tiempo Farmville pero cuando vi que me llevaría años tener la granja como la deseaba decidí ni perder más mi tiempo. Darme cuenta de eso es usar una parte de inteligencia que bien podría ser sino artificial sí algo…¿de sentido común?
Desde hace como 2 meses no sirve el share de twitter en feedly.com -así van ahora los nombres-.
Administrador: La persona que supervisa y controla el correcto funcionamiento de un sistema informático.
Es lunes, lo primero que hago esta mañana es dar de alta el proyecto en GA.
Me hice un té de manzanilla en lugar del café de siempre.
Entro a hootsuite.com, tarda un instante en cargar.
Escribo: buena mañana tengan, nadie contesta.
Algunas cosas que hago durante la primera hora que estoy frente a mi terminal:
No fue inmediato lo de GA, el status del sitio no es correcto.
Desfolloweo de 10 cuentas a las que sigo, al final fueron más de 120.
gmail: Todd me pregunta, de qué estoy viviendo. Le escribo a mi primo para ofrecerle el diseño del site de su negocio.
La jornada en internet: basura política arrasa el PRI
Cuenta de banco.
No sé si con algo de AI pudiera tener un mejor ingreso, no tengo ni para la gasolina.
Tomo café de ayer de la cafetera.
Access: Gestor de bases de datos, realizado por Microsoft.
También acceso a este proyecto.
Quien escribe es el administrador.