Y yo diría que si toda imitación es académica, toda academia se rige por reglas, normas, leyes, y todo lo académico es conservador, observante, obediente de reglas: luego enemigo de toda innovación, de todo lo que rompe con las reglas y normas.
Cada vez que oigo hablar de arte “decadente” me pongo en un estado de furia sorda, porque esto de la decadencia y de que un arte sea decadente se ha aplicado sistemáticamente a una multitud de manifestaciones artísticas que, lejos de marcar una decadencia marcan las cumbres de una cultura.