Yo soy como soy
Me gustan las fotos bien tomadas, no exactamente que sea una súper foto pero si que cubra los mínimos requisitos para que sea una foto agradable. No puedo entender como teniendo una cámara digital donde puedes ver la foto inmediatamente que la tomas, la gente sigue publicando fotos movidas o desenfocadas. Tampoco me gustan las fotos tomadas al trancazo nomas por querer tomar algo. Y sí, soy muy criticona. Pero yo solo critico la foto no a la persona, ni la juzgo por una foto.
Hay en twitter una persona que tiene de avatar una foto que no me es agradable y no por lo que es la foto, sus bubbies o chiches, sino la foto en si. La verdad es que al principio no estaba segura de que se tratara de esta parte del cuerpo porque la foto esta medio rara. Inspirada en esto hice un tweet que decía "un día me voy a tomar una foto del escote para que vean lo que creatividad y no solo tomar las chichis al trancazo". No había pasado ni un minuto cuando la persona que me inspiro escribió diciendo que le valía lo que pensaran de ella porque no era solo tener chichi lo que importaba era que tenia cerebro y lo sabía usar... Yo pregunto, en que momento la critique a ella y a su cerebro?
Obvio ya no comente nada porque no me iba a poner a discutir y explicar lo que había querido decir. Yo solo dije que la foto no me gustaba. Y bueno me saco de dudas porque si, si eran sus chichis las de la foto.
Me quede pensando que tal vez soy muy fijada en eso de las fotos, pero yo creo que es lo normal. Como les dije no puedo entender que con estos avances de la tecnología publiquen fotos mal tomadas, es tan fácil como borrar y volver a tomar la foto hasta que salga bien. No es como antes que no las veíamos hasta que llevábamos el rollo a revelar. Pero bueno eso pienso yo, tal vez les de flojera o no se.
Y pues bueno, es hora que la señora sigue haciendo comentarios sobre la mujer poca chichi envidiosa, ósea yo, que la critica. Pero lo bueno es que no le importa.
Algunas veces una hace cosas pensando que la persona a quien se las dedica las tendrá en el pensamiento constantemente, y eso rara vez sucede. Me paso un detalle que de momento le pego muy feo a mi autoestima, lo bueno es que siempre me recupero rapidito.
Que ganas de decir te extraño. De contarte las cosas que en el día he pensado compartir contigo. Pero el trato fue ya no decirlo, ya no invitarte, ya no preguntar si algún día nos veremos. Para mi es difícil, pero creo que para ti no lo es. Lo que pienso es que tu ya no me extrañas, ya no me piensas y ya no hay momentos ni lugares que quieras compartir conmigo. Que poquito duro ese tiempo en que hacíamos planes, en que me decías que me llevarías algún lugar, que compartiríamos alguna fecha.
Ahora que lo pienso creo que es por eso que no estuvimos juntos en mi cumpleaños. Porque no querías o porque algo, o alguien, te lo impide. Tal vez no, pero es difícil pensar que no se pudieran ajustar compromisos para poder pasar ese día junto a mi. Ya sabes lo que dicen, el que quiere puede.
Y volviendo a los te extraño retenidos en el pensamiento, lo que sucederá al callarlos es que poquito a poco te iré olvidando y un día deje de extrañarte. Supongo que si tu ya no me extrañas eso será lo mejor para mi, también creo que esa es la intención por la que ya no quieres que te diga nada. Yo me aguanto, pero la verdad es que te extraño.
Abrir el corazón mi corazón después de mucho tiempo de tenerlo bajo llave y de repente me sentí enamorada y enseguida me dijeron, ya no te amo! Y después que si pero ya no tanto, y luego ya no se. Y ahora estoy aquí entre soñando, pensando, ilusionada y decepcionada.
Creo que fui paciente y comprensiva, incluso cuando aun cuando no me decían nada, pero había que dar ese voto de confianza. Si fui paciente, creo que mucho, pero se agotó la paciencia y de repente ya quería todo lo que me había sentado a esperar, y me dijeron que aún no es tiempo. Que hacer cuando te dicen eso? Puedo seguir esperando, pero esperando qué, si no tengo un aliciente para esperar la espera desespera. No soy de palo, no soy de piedra, tengo sentimientos y me es imposible permanecer tranquila y serena sin pensar nada, solo esperando.
Tal vez no era el tiempo, tal vez no era él, no era yo. Tal vez si, quien sabe. Pero ya no me desgasto pensando en eso, ya le dí vuelta a la hoja y aunque él siga siendo el inspirador de mis sueños y pensamientos me hago a la idea que solo es eso. Solo es el personaje de esas historias que se quedaron en el corazón. Y que tal vez me atreva a seguir escribiendo aquí.
Entré al bar camine el largo pasillo y me detuve frente al sillón que esta en el saloncito entre la barra y el patio. Siempre me ha parecido tan cómodo y tan intimo ese rinconcito. He visto muchas parejas sentadas ahí conversando a veces abrazadas. Nunca te lleve a ese lugar, no hubo oportunidad y no se si la habrá. El bar no tiene nada de especial solo es un lugar tranquilo en el que se pude conversar agusto mientras tomas una cerveza. Te confieso que tuve siempre la ilusión de estar ahí sentados en ese sillón en el que jamás me he sentado. Te imagine ahí al lado de mi relajando, conversando animosamente, sonriendo. Y entre sonrisa y sonrisa, yo te robaba besos. Me imagine con ese vestido negro que te gusta y con los pies encima del sillón, sonriendo y feliz de compartir ese momento contigo. Sonaba un tango de fondo mientras yo estaba ahí parada frente al sillón imaginando esa escena y pensé que sería una buena música para nuestro momento. Un momento que hoy pienso tal vez jamás suceda.
Cuando comienzas una relación o el romanceo con una persona se dicen muchas cosas, se hacen muchos planes y alguna que otra promesa. Sueñas, imaginas, haces castillos en el aire. Creo que la mayoría de las veces todo se queda en sueños, en ideas, en planes. Según sea el caso de que la relación avance o termine será el tamaño de los castillos y el derrumbe.
Yo en muchas ocasiones he dicho que no me haré ilusiones, que no voy a pensar en el futuro, que solo viviré el presente, pero al final como todas las mujeres me hago castillos en el aire y cuando me doy cuenta que solo fueron eso me deprimo. A veces incluso me molesto conmigo y con la otra persona. Pero al final me doy cuenta de que la única culpable soy yo. En una ocasión le dije a una amiga que una se enamora de lo que imagina, de los que sueña y no de la realidad. Esos son los castillos que una construye solita, pero que al final no puede mantener en pie y un día se derrumban así como los castillos de arena cuando les pasa una ola por encima. La ola no es otra cosa que la vida real.
Pero las cosas no terminan ahí porque nos empeñamos en levantar esos castillos una y otra vez mas, a veces muchas mas y seguimos viviendo de solo ilusiones, promesas, cosas que jamás serán realidad pero que nos emocionan al pensar. Y así seguimos contra viento y marea tratando de levantarlos. Hasta que un día algo pasa que dejamos de sentir esa emoción, pero solo hasta que llegue un nuevo príncipe que nos haga sentir de nuevo esa emoción de construir castillos en el aire.
Me e vuelto de lo mas antojada, yo no se si es la edad o que, pero creo que más que antes. Tengo antojos de cosas dulces como pastelitos y galletas y mas tarde de cosas saladas como cacahuates, papitas, palomitas, etc. Hace ya tiempo que deje el gimnasio con él las cenas bajas en calorías. Aunque no ceno mucho ni muy pesado pero no es lo mismo comer atún o ensaladas 5 días a la semana a cenar tacos, sadwiches, quesadillas, etc
No me siento gorda y se que no estoy obesa, pero la verdad es que me encantaría bajar unos kilitos, al menos 5. La verdad que soy malísima para hacer dieta, pero haré el intento de controlar esos antojitos de media mañana, media tarde y a veces de media noche. Además de eso sigo con un poquito de trote en la caminadora, y he pensado en comprar una kettlebell o pesa rusa, pero eso aún no estoy segura.
Por lo pronto les comparto esta pagina que me encontré con consejitos para bajar de peso.
http://www.quiero-bajar-de-peso.com/
Muchas veces he dicho que soy una mujer anti-romántica, que no me gustan las cursilerias, la música romántica y eso de caminar en un parque agarrados de la mano y diciéndose cosas bonitas. Pero la verdad es que no es que no me gusten, si no que son cosas que la única vez que las viví fue con mi exmarido y no me dejaron un buen recuerdo. Después de él no digo que nadie nunca ha tenido un detallito romántico porque si los ha habido, pero creo que de cierta forma yo soy la culpable de que ese tipo de detalles no sean mas frecuentes pues recuerdo esta etapa en que ya estaba finalizando mi matrimonio y mi entonces marido se esforzaba por tener ese tipo de detalles y me siento extraña, a veces un poco incomoda y no se como reaccionar ni que decir. En ese tiempo de reconquista de mi exmarido, lo detalles eran tantos que me empalagaba, me fastidiaba, sobre todo porque yo no tenía la intención de seguir con una vida juntos pero el insistía y hacia todo eso según para que yo cambiara de opinión. En dos semanas hizo todo lo que no había hecho en los años que teníamos juntos. Hubo serenatas, flores, poemas, cenas románticas, me dedicaba canciones en el radio, etc. En verdad llego a ser fastidioso. Pero la relación ya estaba terminada desde hacía mucho tiempo y no era la falta de esos detalles lo que la habían llevado al fracaso, si no otras cosas.
Hay momentos como ahora en que me pongo a ver películas románticas y quisiera yo ser la protagonista de la historia, que le lleven flores, globos, que la lleven a pasear por el campo y hacer un pic nic, etc. Y me digo que la próxima vez que alguien tenga un detalle de ese tipo conmigo lo voy a disfrutar, pero pues ya veremos que pasa porque a veces una tiene tan arraigadas ciertas manías que es imposible dejarlas de lado. Espero que esta vez si pueda, y que sea pronto.
Me tomo un tiempo para pensar y no sentir tanto. Para razonar y no dejarme llevar. Para vivir sin sufrir.
Y no es que deje de sentir, sino que creo que llego el tiempo de ser razonable ya pasó la etapa de dejarse llevar por los impulsos del corazón. Será que llegue al equilibrio o será que me cansé? Ya el tiempo lo dirá y yo se los contaré.
Extraño tu risa, tu mirada... tus besos.
Extraño lo mucho que me consientes cuando estamos juntos.
Extraño tus lunares coquetos que tanto me gusta mirar.
Extraño la forma en que me tocas por las mañanas.
Extraño las conversaciones a la hora de la comida
Extraño como te ríes de mi cuando como algo muy picante.
Extraño caminar mientras me tomas de la mano y yo me abrazo a ti.
Extraño que seas lo ultimo que veo antes de dormir y lo primero al despertar.
Extraño consentirte cuando estas enfermo.
Extraño escuchar música sentados en la sala.
Extraño prepararte el desayuno cuando llegas a mi casa.
Extraño dormir junto a ti.
Extraño un voz, tus ojos... tus caricias.
Te extraño.
No les pasa que los mandan a dormir con la tarea de pensar una cosa y esa cosa te hace pensar un montón de cosas mas. A mi me pasó hace un par de días. Pensé tantas cosas, y me di cuenta que si tengo errores, no soy experta en relaciones, pero soy buena. Creo que pongo bastante de mi parte, tal vez no exacto lo que la otra persona desea, pero eso es normal. Cada uno ve las cosas de diferente forma. Además no soy la única que no ha hecho las cosas como se debe. Claro esto desde mi punto de vista.
Yo se que hay cosas a las que estoy tan acostumbrada que no dejo de hacer, sin darme cuenta que a la otra persona le pueden molestar. Pero no lo hago de mala fe, o porque no me importe.Y no es que no las quiera dejar, sino que ya son tantos años sola una tiene muchas mañas y costumbres como en automático. Y creo que por eso era necesario que me las hicieran ver.
Por otra parte, pienso que soy una persona bastante considerada, me gusta pensar en la situación por la que pasa quien esta a mi lado y comprender, respetar y esperar. Pero oye, pues no se trata nomas de eso, también quiero otras cosas. Cosas que son importantes para mi y sin las que no puedo pensar que una relación tiene seriedad.
Creo que mis costumbres son una forma de protegerme. Porque en el fondo tengo miedo que sea como todos los intentos de relación que he tenido. Esos en los que nunca paso de ser una persona con la que comparten cosas pero solo entre los dos, nunca hay nada de presentarme a los amigos, compañeros, etc. Y sin eso yo no puedo sentirme segura, ni pensar que esto es serio. Además me siento menos preciada.
No se que pase, y ya no quiero pensar. Ya no se nada. La verdad, creo que moriré de vieja, sola con mis perros y mis sobrinas esperando que les deje por herencia mi cuantiosa colección de zapatos y accesorios, pero sin una pareja.
Pues así comenzando por pensar algo llegue a lo que siempre he pensado.
Las relaciones son algo complicado, nosotras somos de una forma ellos de otra. Ellos conquistan, una se deja conquistar, y cuando te tienen segura todo cambia.
Creo que una de las razones por las que las relaciones terminan, me atrevería a decir que la principal, es la falta de interés de los hombres hacia las mujeres. Porque típico que al iniciar la conquista son atentos, coquetos, priroperos, son los primeros en dar los buenos días y por las noches los últimos en despedirse. Tienen detalles lindos y no tienen ojos para nada mas. Pero una vez que se sienten seguros dejan la conquista, dejan de hacer eso que tanto nos encantó de ellos. Se acaban los besos robados, las palabras bonitas, los piropos, incluso hasta dejan de dar los buenos días y se van a dormir temprano.
Yo se que una relación no puede ser una eterna conquista, pero tampoco creo que se tenga que acabar todo eso. A nosotras nos gustan sentirnos así y cuando dejamos de sentirlo lo primero que pensamos es que alguien mas esta disfrutando de todo eso que ahora no tenemos y antes sí teníamos. Y que sucede cuando pensamos eso, pues que nos volvemos acosadoras, preguntonas, desconfiadas. Además de que estamos irritables y deseosas de cariños y todo lo que nos falta. Así que también nos ponemos sentimentales y reclamonas. Y a donde va todo esto al fin de la relación. Los hombres se desesperan, se cansan, se quejan de que una ya no es la mujer de la que se enamoro, pero resulta que él tampoco es el hombre que nos enamoro. Total que entre que el no quiere ser lo que era y ella lo extraña, y ella ya no es la que antes era pero ya no puede serlo porque ya las cosas cambiaron terminan siendo dos personas diferentes que se la pasan extrañando lo que ya no tienen y termina por ser mas el sentimiento de frustración que la emoción de estar juntos.
Y así pasan semanas o meses, a veces hasta años, esperando que las cosas sean como antes o que ella entienda que ya no volverán a ser iguales. Lo triste es que al terminar la relación, después de tanta queja, de tanto lamento, de tanto reclamo, de tanto fastidio, son esos momentos los que mas se recuerdan y no los lindos momentos del inicio, de la conquista.
Es tan difícil encontrar un punto medio?
Yo quiero alguien que:
1.- Me lleve de la mano mientras caminamos por la calle.
2.- Me robe besos cuando se le antoje
3.- Se ría de mis chistes
4.- Me diga piropos y cosas bonitas.
5.- Aguante mis sentimentalismo en esos días incómodos
6.- Me acurruque entre sus brazos al dormir
7.- Me consienta y me cuide
8.- Sueñe conmigo aun y cuando duerma junto a mi
9.- Me extrañe cuando no estemos juntos
10.- Me tome muchas fotos
11.- Me canté canciones de vez en cuando
12.- Sea mi cómplice de travesuras
13.- Me bese los ojos cuando estoy llorando
14.- Que sea cariñoso
15.- Me presuma con el mundo.
Acaso pido mucho?
Algunas personas me dicen que pienso mucho las cosas y por eso dejo pasar momentos que no se pueden recuperar. Pero cuando digo las cosas como siento cuando las siento me dicen que exagero. Entonces que hago? Como encuentro el equilibrio? Alguien tiene una receta?
Creo que soy un poco de las dos cosas. Tengo momentos en que pienso, pienso y pienso y después sigo pensando para al final decidir lo que desde el principio pensé. Y otras ocasiones me dejo llevar por los impulsos del corazón. En las ocasiones en que tanto pienso me he llegado a lamentar de perder momentos que tal vez pudieron ser lindos y que nunca sabré. Y cuando digo las cosas impulsivamente me arrepiento porque después me siento ridícula. No me gusta que la gente me vea como una berrinchuda, pero a veces es imposible evitarlo. Una siente y pues ni modo.
Que difícil es encontrar ese equilibrio entre el corazón y la razón. Pero creo que si lo pudiera encontrar sería muy aburrido. Esos desequilibrios son lo que le ponen sabor y emoción a la vida. Y pues así soy, ni modo. Y así seguiré siendo, a veces exagerada y a veces fría, total si me quieren me aceptaran como soy. O no?
Existen momentos que se graban en nuestra memoria para siempre. A veces no recordamos la fecha pero si la emoción, ya sea una grata o no grata emoción. Son muchos los momentos bonitos que he vivido, pero hay tres que considero son los que ahora quiero compartir con ustedes. Estos momentos son especiales porque me enseñaron una nueva emoción, un sentimiento antes no vivido y creo que de cierta forma marcaron mi vida. El orden no tiene nada que ver con la importancia, cada uno es independiente del otro.
El primero es el momento de cuando nació mi hijo. No recuerdo como se vería solo recuerdo que sentí ganas de llorar y de reír al mismo tiempo, pero me daba pena hacer cualquiera de las dos cosas. Eta yo muy joven y no estaba preparada para eso, no sabía que sentiría y me daba pena expresarlo. Pero recuerdo una sensación en el pecho como si algo me oprimiera, como si algo quisiera salir y yo no lo dejara. Ver ese cuerpecito que durante tantas semanas estuvo dentro de mi, sentirlo, fue maravilloso.
El siguiente es el día en que perdí a Lucas. Jamás había tenido una mascota y fue entonces que entendí que también se quiere a los animalitos. Lucas se salió de la casa sin que nos diéramos cuenta, salí a buscarlo y pregunte casa por casa pero nadie lo había visto. Lloré toda la semana hasta que alguien vio un cartel que pegue ofreciendo recompensa. Cuando lo ví casi lo asfixio del abrazo que le di
El último es el día en que falleció mi abuelita. Nunca olvidaré el sonido de su último respiro y la sensación de no saber que hacer, si dejarla ir o decirle que no quería que se fuera. Fue un momento difícil sobre todo porque yo estaba con mi mamá y no sabía si llorar o consolarla a ella. Las dos sentíamos el dolor, pero era su mamá yo pensaba que era yo quien debía consolarla. Fue un momento muy triste pero aprendí que debemos decir te quiero siempre que lo sientes porque nunca sabes cuando será la ultima vez que puedas decirlo.
La vida esta llena de momentos como estos, unos mas fuertes que otros, pero todos nos dejan algo, un recuerdo, una sonrisa, una lágrima. Guarda esos momentos en tu recuerdo como un tesoro.
Es cierto que me gusta decir las cosas directamente. Pero a veces me da por enviar mensajes escondidos mejor conocidos como indirectas para ver si de esa forma me invitan, me llevan, me dan la sorpresa, que obvio no será tan sorpresa pero que se me antoja que sea así. El problema de este tipo de mensajes es que nunca sabes como lo va recibir la otra persona, hasta ahora lo que había pasado es que no lo entendieran y lo dejaran pasar, pero lo que pasó anoche nunca me había pasado. Hice un comentario para sugerir me invitaran a ver cierto evento del que ya había visto fotos y justo por esas fotos que vi y me gustaron quería ir. Pensé que tal vez este año me invitaran. Pero no! lo que sucedió es que se ofendieron porque al decir que quería ver ese lugar entendieron que no había puesto atención a las fotos y que por eso quería ir. Que no se supone que de ver fotos a la gente se le antoja conocer lugares y no es porque no aprecie las fotografías al contrario esas fotos son el motivo para ver las cosas en vivo de frente.
Tal vez o debería dar tanta importancia a lo sucedido pero lo que si aprendí es que si quiero algo lo debo decir directamente.
Ah!y ya no quiero ver ese lugar en vivo porque solo me recordará lo mal que me siento hoy.
Te extraño. Recuerdo los pocos momentos que hemos compartido. Las risas, las travesuras. Añoro volver a caminar a tu lado.Que me tomes de la mano. Abrazarme a ti.
“Mira, observa, no respires, aprieta el disparador de la cámara y sigue caminando”.