A veces pienso que me equivoqué de persona mientras ella se equivocó de mí. Lo confirmo y lo niego de tantas maneras que no sé qué pensar... Me equivoqué de persona mientras ella no se equivocó de mí, se equivocó de tiempo. Se equivocó de modo, y al mismo tiempo acertó en tantos aspectos. Me dejó casi tantas respuestas como preguntas, pero siempre reflexionando y forjando los pensamientos dentro de mí de la mejor manera. O la peor. Tal vez la única. De cualquier manera, no pudo ser de otra manera. Ella, con la que compartí por última primera vez la experiencia más ambigua...
CALIENTE:
La escena se encuentra iluminada por la escasa luz que atraviesa la ventana y se estrella contra la piel ínfimamente sudorosa; reflejando sutilmente los cuerpos como la suave ola que aterriza sobre la arena, reflejando su silueta. Cierta fricción entre la piel aumenta junto a los latidos del corazón, mientras la ropa disminuye y las miradas son cada vez más inexplicablemente profundas.
Las palabras se quedan cortas y el lenguaje corporal decide tomar el control de la situación. Parece que mi cabello dialogara con sus dedos al pasar entre ellos, mientras nuestros labios están ocupados, incapaces de producir palabras. Aunque claro, no sean necesarias. Parece que sus uñas le gritan a mi piel que no me vaya, dejando su marca y convenciéndome.Mi aliento se encuentra con su cuello
haciendo vibrar hasta la última de sus terminaciones nerviosas, produciendo un sonido tan sublime como el arco se encuentra con las cuerdas del violín.Parece que nuestras manos no encuentran dónde quedarse, y al mismo tiempo se sienten en casa. Las paredes se hacen cada vez más angostas, y al mismo tiempo se alejan de nosotros.Parece que todo desaparece: no hay sábanas, no hay cama, no hay cuarto, ni siquiera luz de sol ni sonido que no fuera producido por nosotros. Sólo está ella, sólo estoy yo...Sólo estamos nosotros sumergidos en un racimo inexplicable de emociones incomparables.
Sólo está el rastro del momento que dejaron nuestros cuerpos, convirtiéndose en sentimiento.
Pasando la barrera de lo tangible, yendo hacia otro lugar en conjunto con el acto mismo. Es la única vez que recuerdo tener el sentimiento de ser uno mismo con alguien, estando en todos lados y en ninguno, sintiendo todo y nada, siendo todo y uno solo.
No me pregunten quién, no me pregunten cómo; pregúntenme por qué, pregúntenme cuándo...
No intentaré buscar entendimiento, sólo puedo decir que no hay nada que decir, falta vivirlo.
A veces pienso qu- No... Siempre pienso que fui de lo más ingenuo al pensar que lograría alcanzar el mismo grado de emoción y sentimientos sublimes con otra persona que con ella. Definitivamente no me equivoqué de ella, pero después definitivamente me equivoqué de persona; lo supe... Lo supe en el momento en que escuché la puerta del cuarto doscientos diecisiete cerrarse detrás mío. Lo supe en cuanto escuché la puerta del taxi cerrarse y el motor llevándonos de regreso. Estaba perdido, consciente a la perfección de dónde estaba... Estaba perdido.
A veces pienso que equivoqué de época; o la época se equivocó de mí, porque ¿qué hombre en su juicio estaría de acuerdo con mis próximas palabras? Que arroje la primera piedra: Me encontré, atrapado entre la escena anteriormente descrita y la que estoy por escribir. Me encontré y sabía perfectamente dónde quería ir. Siendo todos actores en la obra de nuestra vida, debemos sentir ambos lados de la almohada. Siendo actor en la obra de mi vida, prefiero el lado frío...
FRÍO:
La escena se encuentra iluminada por la escasa luz que atraviesa la ventana y se estrella contra mi piel, ínfimamente cálida; reflejando sutilmente las plantas que se encuentran en mi ventana, en el tono azul de mi persiana como la suave ola que aterriza sobre la arena, reflejando su silueta. Cierta fricción entre mis cobijas disminuye junto al sonido de la alarma, mientras la ropa aumenta después de una profunda ducha.
Las palabras tan simples como "Buenos días, amor. Nos vemos en un rato." deciden tomar el control de la situación.
Parece que mi cabello peleara con mis dedos al no acomodarse lo suficientemente bien para ella, mientras nuestros labios están ocupados contando los segundos para encontrarse. Porque claro, es muy necesario.
Parece que sus brazos le gritan a mi cuerpo que no me vaya, dejando atrás la melancolía de extrañarlos y convenciéndome.
Mi aliento se encuentra con su cabello, haciéndolo vibrar y produciendo un sonido tan sublime que cita "Te extrañé." como el arco se encuentra con las cuerdas del violín.
Parece que nuestras manos no encuentran cómo soltarse mientras caminamos sin rumbo, y al mismo tiempo nos sentimos en casa.
El cielo se hace cada vez más angosto, y al mismo tiempo se acerca a nosotros.
Parece que todo desaparece: no hay árboles, no hay pasto, no hay bosque, ni siquiera luz de luna ni sonido que no fuera producido por nosotros. Sólo está ella, sólo estoy yo...
Sólo estamos nosotros sumergidos en un racimo inexplicable de emociones incomparables.
Sólo está el rastro del momento que dejan nuestros cuerpos recostados en medio de la nada, en medio de todo, convirtiéndose en sentimiento.
Pasando la barrera de lo tangible, yendo hacia otro lugar en conjunto con las estrellas mismas.
Es la única vez que recuerdo tener el sentimiento de parar el tiempo con alguien, estando en todos lados y en ninguno, sintiendo todo y nada, teniendo todo en una sola.
No me pregunten por qué, no me pregunten cuándo; pregúntenme quién, pregúntenme cómo...
No intentaré buscar entendimiento, sólo puedo decir que no hay nada que pueda decir, no hay palabras que lo puedan describir, falta vivirlo...
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"El buen criterio viene de la experiencia, y la experiencia viene del mal criterio."
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