Todos habían visto aquella escena, donde nos estábamos besando, luego la solté y le dije; Yo no soy nada tuyo como para que me digas con quién acostarme o no.
Tenia el alma envenenada de rencor, no me importaron en lo absoluto sus sentimientos, fue la primera vez en la que me comporté como todo un imbécil, me había convertido en aquello que ella mas detestaba y seguido de lo que dije, miré donde un puño se acercaba a mi cara, era mi amigo, su novio, el que me había traicionado, estaba reclamando lo que ahora le pertenecía, ella se fue corriendo y yo solo me reí, me levanté, limpié la sangre que escurría por mi boca y me marché.
Pasaron algunos días y no me dirigía la palabra a pesar de que era yo, quien siempre la saludaba, algunas veces me reía a sus espaldas ¿Cruel verdad? Luego ella termino con su novio y claro, todos me echaban la culpa a mí, me miraban con desprecio como si yo fuera el malo de la historia.
Lo único que había en mi corazón era odio, no soportaba ver como ella se sentía querida a pesar de lo que me había hecho, pero por otra parte sentía que todo era injusto, yo era hombre, ella una mujer, su dignidad estaba primero que mi caballerosidad, después de eso intenté pedir disculpas, pero ella estaba demasiado dolida por mis palabras.
Sentía como si el mundo se derrumbaba, estaba demasiado enamorado de ella, no quería que fuera infeliz por mi culpa, pero también sentía que era culpa de ella por haber hecho lo incorrecto. La única verdad es que desde el principio todo lo que hicimos fue incorrecto y por todo lo que reflexioné, pude darme cuenta que el culpable de todo si había sido yo, no luche por su amor como debía haber sido, lo único que hice fue arruinarlo todo, después de eso deje de molestarla.
Pasaron varios meses y ella aun seguía enojada, no me acerqué a ninguna chica durante mucho, me sentía muy culpable por todo y si en algo ayudaba por lo menos ella no se sentiría molesta por eso. Hasta que por fin un día, después de tanto tiempo ella decidió hablarme, ella llego a aquel lugar donde me sentaba todos los días en aquel lugar en el que alejaba a todos y todas de mí y me preguntó ¿Puedo sentarme? No podía creerlo, pero ella estaba ahí, le contesté que si, ella podía sentarse.
Luego me preguntó ¿Me podrías ayudar en mi tarea de ciencias? Es que no podría pedirle ayuda a nadie más. Le dije que sí y después de eso a casi todas las preguntas que me hacia, las respuestas eran sí, quizá fue aquel momento de felicidad, pero no sabia porque no podía decir no a nada de lo que me pedía.
Durante todo el tiempo que estuve ayudándola, pude hacer las pases con ella y todo era genial, no le preguntaba cosas de todo lo que había pasado porque no quería recordar nada de lo malo que había sucedido, quería verla sonreír. Cuando habíamos terminado con su tarea me dio las gracias, me abrazo y me besó en los labios, no supe que hacer, solo me quede así parado sin saber que hacer, luego ella se marchó.
Cuando reaccioné, decidí correr tras ella hasta que la alcancé, la abracé y la besé, ella me sonrió y me miró a los ojos y me dijo, tengo novio ¿Quieres ser mi amante?
Ahí comenzaba todo de nuevo ¿Que podía hacer yo? No iba a dejar que nadie mas fuera su amante.
Así termino todo, nunca fuimos nada, solo amantes, eso nada más, tal vez fuimos nosotros quienes le hicimos daño a otras personas haciéndonos daño a nosotros mismos, pero después de todo siendo nada, eramos felices.
Fin…
¡La vida no es como todos la esperan, ni como tu siempre quieres que sea! - Soy Stifler.
Había despertado muy tarde para la escuela, me fui corriendo apenas y pude desayunar, quería verla a como diera lugar, hasta casi pude disfrutar la clase de la alegría con la que andaba, después de varias horas por fin llego la hora de salida, quedé esperando pacientemente en la biblioteca a que ella llegara, pero nunca llegó.
Le había entregado una nota que decía; Se muy bien que ya no quieres volver a verme y que lo que hicimos será nuestro secreto, pero el verte en casa de mis padres hizo que me armara de mucho valor y seguir intentando hasta lo imposible por estar contigo, si en verdad no quieres saber mas de mi, haremos lo siguiente: te espero en la biblioteca a la salida de clase, si llegas es porque en verdad te importo, si no llegas entonces lo entenderé.
Ya estaba a punto de irme a casa cuando ella finalmente llegó, con una sonrisa picara me dijo hola, mi boca no escupía palabra alguna y quedé en silencio, pero reaccioné y lo único que se me ocurrió decir fue, estás muy hermosa.
Nos fuimos caminando juntos a casa, en el camino vimos aquella casa abandonada en la cual habíamos perdido la virginidad, esta vez no me acobardé y le dije sin pensarlo, recuerdo muy poquito lo que sucedió ¿No te gustaría ayudarme a recordarlo? Ella solo sonrió y me dijo, yo tampoco recuerdo nada, así que me gustaría ayudarte a recordarlo, la tomé de su cintura y poniendo una mano en su mejilla la besé. La lleve hacia esa casa, era nuestro escondite, nuestro lugar secreto.
Nos quitamos la ropa, esta vez con mucho más curiosidad por explorar nuestros cuerpos, comenzamos a tocarnos y a besarnos, su cuerpo olía muy rico, le besaba en su cuello, en sus redondos senos, le besaba mientras recorría cada centímetro de su cuerpo, ella también hacia lo mismo, mientras nos decíamos el uno al otro no pares, así nuevamente hicimos el amor, esta vez se sintió algo diferente a la primera vez.
Cuando terminamos nos abrazamos el uno al otro, ella recostada sobre mi pecho, ambos estábamos muy exhaustos, le dije que no quería que todo terminara en un simple adiós, era muy arriesgado que alguien se diera cuenta de lo que estaba pasando, si embargo íbamos a mantener la distancia a la vista de los demás, pero a solas me permitiría siempre estar a su lado.
Ella me dijo ¿Entonces quieres que seamos amantes? Le dije que lo único que quería era estar con ella, así que hicimos un nuevo trato, ella y yo íbamos a poder estar juntos las veces que quisiéramos, con la condición de que ninguno de los dos se celaría, sin importar lo que viera el uno del otro.
Así pasamos los siguientes 4 meses y nadie se daba cuenta, ni siquiera su novio, por una parte yo era feliz porque aparte de tener relaciones sexuales con la persona que me gustaba, me estaba desquitando la traición de mi amigo y por otra pare las otras chicas del instituto me miraban como diciendo estoy disponible, ella se dio cuenta de eso y me empezó a decir con qué chicas no quería que me juntara. Era evidente que yo de hombre no notaba que otras chicas volteaban a verme, mis ojos eran solo para ella.
Fue donde comenzaron las primeras escenas de celos, cada vez que una chica se me acercaba, ella se hacia notar y llegaba a hablarme, le dije que se calmara o los demás se darían cuenta de lo que pasaba entre nosotros. Ese día se calmó, al día siguiente hicimos el amor y ella me dijo, tú tal vez no lo notas, pero otras chicas voltean a verte porque quieren algo contigo, me da celos ver que te iras con otras y me dejaras a mi.
Paso un tiempo en el que ella me pasaba haciendo escenas de celos, dejamos de tener relaciones por un buen tiempo, hasta que un día ella se le entrego a el, por fin ella había sentido las carias de otro hombre que no era yo, me di cuenta de la noticia porque el tuvo el descaro de contarle a todo el mundo, no quería verla, tenía el corazón lleno de odio. Lo primero que pensé fue en buscarme otra chica y hacer lo mismo.
Las chicas que se me acercaban, les coqueteaba indiscretamente, comencé a estar en boca de todos, hasta me tenían envidia los demás chicos, ella no me hablaba por vergüenza a que le dijera algo. Luego me la encontré sola en la biblioteca, se acercó a mi y preguntó ¿Estas enojado conmigo? Le dije que no, porque ese había sido nuestro trato, sin importar lo que viéramos el uno del otro, no tendríamos celos. A pesar de estar muriéndome por dentro no lo hacia notar, ella casi llorando me dijo que estaba arrepentida por lo que había hecho, ella si sentía celos de todas esa chicas que se acercaban a mi.
Me di la vuelta y no le dije nada, así pasamos varios días sin poder dirigirnos la palabra ¿Que creen? Si, ella volvió a tener relaciones con el. Esta vez si estaba muy enojado, lo primero que hice fue llevarme a una de las chicas a las que les coqueteaba a nuestro lugar secreto, a aquel lugar en el que solo ella y yo habíamos estado. Hice el amor con aquella chica, no me costo mucho convencerla, con besarle y empezar a quitarle la ropa sin que ella se opusiera me bastó.
Por supuesto ella se enteró, la chica le había contado a sus amigas lo increíble que le había ido conmigo, así fue como se enteró. Se dirigió hacia a mi, me dio una bofetada y con lagrimas en los ojos me dijo, te acostaste con ella y fue en nuestro lugar secreto, te odio. Se dio la vuelta y comenzó a correr, entonces mi cuerpo reaccionó por si solo y salí tras de ella, la tome de la mano, la hale hacia a mi y la besé. Todo el mundo miró aquella escena y claro ella accedió a mi beso y se entregó.
Ya no podíamos ocultar que algo estaba pasando y todos lo habían visto.
Mi mejor amigo estaba ahí afuera junto a un árbol, seguramente esperando a que ella llegara, para su sorpresa quien llego con ella fui yo, cuando lo miré no pude contener la sonrisa en mi rostro, me le acerque y le dije; amigo por fin me atreví a decirle lo que siento por ella, el solo me miró y dijo; que bien por ti.
Seguramente a el no le agradó verme con ella, pero mi plan era hacer que el aceptara su traición, solo pensé en mi y se me olvido que ella también seria afectada, me di la vuelta y todo empapado me dirigí hacia mi casa.
Al día siguiente con una gran emoción esperaba verla a ella, pero no apareció, ya casi tocaba la hora de salida de la escuela cuando la miré pasar, corriendo fui tras de ella y me miró y me dijo; ya no podemos vernos. Le dije que me explicara el por qué, solo dijo que ella tenia su novio y lo tenia que respetar y así se marchó.
Paso una semana y ella aun sin hablarme y mi amigo peor, intenté por todos los medios acercarme pero no lo logré, luego ya corrían los rumores que mi amigo y ella eran novios. Un día me quede hasta tarde en la escuela porque tenia un trabajo de investigación que entregar, ese día ella estaba en la biblioteca, aproveché el momento ya que nadie nos iba a interrumpir.
Le dije, que bonita te vez hoy y ella me volteo a ver y sonrió, luego me preguntó por qué me insiste. Le dije estoy loco por ti y no me importa que no lo aceptes, ademas si mi amigo me traicionó, lo mas justo es que yo juegue el mismo papel. Ella me miró y muy enojada me dijo, jamás pensé que tú también me vieras como un trofeo al cual poder tener, le dije que ella era la culpable, si no lo amaba para qué seguía con el. No la quería como trofeo, la quería para que fuera el amor de mi vida, ella se volteó y continuó con su trabajo.
Después de un rato completé mi trabajo, ya me quería ir y la mire de lejos, me acerque a ella y le dije que si necesitaba algo le podía ayudar. Acepto mi ayuda, completamos su trabajo y nos marchamos a nuestras casas, aun no se ponía la luz del sol y decidí acompañarla a su casa. Me confeso que el la había amenazado con decirle a sus padres, que ella andando con el, había tenido algo conmigo, ella me quería mucho y no quería problemas, le dije que yo iba a intentar todo por estar con ella.
En el camino me dijo algo muy interesante, ella no dejaría a su novio, me quería mucho y como yo la quería mucho me propuso un trato. Ella me entregaría su virginidad a mi, después de eso jamás me le volvería acercar, yo acepte su trato ¿Qué mas podía perder?
El fin de semana muy temprano llego a dejar una nota a mi casa, la entregaron en mis manos y la leí. La nota decía; Nos vemos en el lugar donde pasamos la tormenta a las tres de la tarde. Me bañé, perfumé y me puse ropa, me dirigí al lugar indicado en la nota, al llegar ella estaba ahí esperándome.
Preparamos el lugar con las mismas sabanas de antes y para que negarlo, estaba nervioso porque también era mi primera vez, la besé en la boca, luego en el cuello, fui quitando sus prendas suavemente mientras la besaba, ella también estaba quitando mi ropa, ambos nos besábamos y sonreíamos por la locura que estábamos haciendo, por fin quedamos desnudos y pude ver su cuerpo, era muy lindo y suave, sus pechos era redonditos y para su edad ya tenían un buen tamaño, también sus nalgas se miraban perfectas.
Nuestros cuerpos estaban excitados, la besé por todos lados y luego fui penetrando suavemente para que no le doliera, ella me decía que parara un poco cada vez que sentía que dolía y como estábamos teniendo problemas le dije que se pusiera ella encima y que ella misma bajara hasta donde aguantara. Así paso hasta que por fin se quitó el dolor, hicimos de todo para ser nuestra primera vez, era una locura por fin estábamos juntos, yo no quería que eso terminara, porque sabía que solo esa vez pasaría.
Las sabanas tenían manchas de nuestra sangre, las escondimos y luego por un largo rato nos besamos y le dije que aun no se fuera, quería pasar mas tiempo con ella, se quedo un rato mas y ya cuando se ponía la luz del sol dijo que se tenia que ir. Nos despedimos con un largo beso.
Cuando llegué a casa me duché y estaba muy feliz, luego me puse a dormir esa noche no cené, solo me puse a dormir y a pensar en ella, al día siguiente lave yo mismo mi ropa, no quería que nadie notara la sangre, era un domingo de familia y ese día llego gente a casa, para mi sorpresa llego ella y su familia como visita. Mi corazón palpitaba de la emoción, la quería besar, era una locura pero la quería besar, aún cuando ella había dicho que solo seria una vez.
Estábamos platicando entre familia, mi padre y madre presumiendo lo bien que me portaba, incluso dijo seguramente ya ha de tener muchas chicas tras de el, la miré a ella sonriendo y dije, solo me interesa una y espero que algún día me acepte. El padre de ella me felicito por ser un chico bueno y por esas palabras que salían del corazón, hasta que preguntó quien era la afortunada.
Yo la miraba a ella y dije, es que es un secreto y no pienso decir nada, soy feliz con que ella lo sepa, ella se sonrojo y luego su padre dijo, mira hija si no tuvieras novio estoy seguro que hasta tú te enamorarías de el. Esa tarde sonreímos contando anécdotas, pero mi centro de atención era ella.
Por fin se marcharon, le pase una nota sin que me vieran y le dije, cuando llegas a tu casa la lees.
Era una tarde lluviosa saliendo de la escuela, había una chica que me gustaba mucho y como todo caballero decidí acompañar a la hasta la puerta de su casa. Todo se comenzó a nublar, parecía que caía la noche, ella estrecho mi mano. Ella me gustaba mucho y nunca tenia el valor de confesar lo que sentía por ella.
Me deje llevar por el momento, ella tan solo tenia miedo, comenzó a caer la lluvia, estábamos muy empapados y de repente se escucharon unos grandes estruendos como si el mismo cielo se partiera en dos, era una tormenta eléctrica y con mas miedo ella me abrazó, me sentí muy feliz a pesar del peligro, ella se arrimaba a mi cuerpo para alejar su miedo, entonces la abracé y ella se sintió segura.
Buscamos un refugio para alejarnos del peligro, pero era una zona solitaria no había mucho que escoger, entramos en una casa abandonada. Me dijo que tenia frío y la abracé, yo también tenia frió, el agua estaba helada, aún con nuestros cuerpos abrazados no parábamos de temblar, la culpa era de la ropa porque estaba empapada.
Me dijo con una voz muy tierna que tenia demasiado frío. Mire hacia todos lados para ver si encontraba algo para calentarnos y no había nada, excepto unas viejas sabanas, decidí escoger las mejores y las mas limpias, solo había suficientes para que ella se acobijara, entonces la arrope y le sonreí, luego le pregunté con mi voz temblorosa si aun tenia frío, ella me contesto que un poquito pero que ahora quien estaba con frío era yo, me dijo que la abrazara para compartir de su calor.
Eso no era suficiente porque nuestra ropa empapada, estaba mojando las sabanas y quitándonos el calor. Le dije; si quieres quítate la ropa y te quedas dentro de las sabanas y solo me sonrió, luego exclamo; pero no me veras ¿Cierto?, le respondí que no. Luego ella preguntó; ¿Tú no te la quitas?, con tono de vergüenza y de excusa le dije que no, solo había suficientes sabanas para ella, pero para mí no.
Con voz de niña picara me dijo; compartiré la sabana contigo pero no toques nada, ella se quito la ropa quedando solo con su sujetador y sus bragas de color negro y yo también me quite la ropa quedando solo en boxer, me estaba excitando y ella notó mi erección, no dijo nada pero la notó.
Nos acurrucamos dentro de las sabanas, ya no había frío pero ahora el problema era mi erección, ella olía demasiado rico y para mí era una sensación desconocida porque jamás había estado tan cerca de ella, ni siquiera la estaba abrazando pero podía sentir su olor y ella preguntó; ¿Estas bien?, respondí que sí y luego pregunto de nuevo; ¿Por qué no me abrazas? Sentí que mi corazón palpitaba mas fuerte, era de nervios y la emoción.
La abracé y me sentí mas cómodo, luego ella dijo que tenia que ir pronto a casa, al parar la lluvia se iba porque podía enfermar, quedaba poco tiempo, tome valor y pregunté; ¿Tienes novio? Ella sonrió y dijo que sí, en ese instante sentí como mi acelerado corazón intentaba explotar, mantuve la calma y sonreí, luego me dijo ¿Por qué la pregunta?, ya no me importaba si ella se iba a incomodar o no y le dije que me gustaba, de hace mucho me gustaba pero no había tenido el valor por confesar lo que sentía por ella, luego le volví a preguntar; ¿Quien es el afortunado de ser tu novio? Para sorpresa el novio era mi mejor amigo, el sabía mis sentimientos por ella y aun así se atrevió a cortejarla, eso me molesto.
Ella me miro con sus ojos tiernos y luego dijo, hay alguien que me gusta de hace mucho que no es mi actual novio, siempre esperé a que me confesara su amor, pero el nunca se atrevió, en ese momento mi corazón empezó a calmarse con la esperanza que esa persona de quien hablara fuera yo. Ella siguió diciendo, esa persona la tengo justo en este momento abrazándome, casi lloro de la emoción.
Le pregunté el por qué se había hecho novia de mi mejor amigo, ella me respondió que el le insistió y que apenas llevaban una semana de novios, tan solo una vez lo había besado. Le dije que lo dejara y que anduviera conmigo y para mi sorpresa me respondió que no y pregunté la razón, ella contesto que el había ido a casa de sus padres a pedir formalmente permiso para que fuera su novia, luego le dije que el muy maldito sabía cuales eran mis sentimientos por ella y aun así me pago con traición.
Ella sonrió y me dijo ¿Estas celoso verdad?, déjame ver como arreglo este problema. Le dije que había algo que también quería hacer, ella pregunto ¿Qué es ese algo? Le dije mírame y cuando lo hizo la besé, no se molesto, al contrario, eso le encantó.
No podía creer que por fin estaba teniendo afecto con la chica que me gustaba, pero no de la forma que me lo esperaba, se calmo un poco la tormenta y dijo que se tenia que ir, fui muy cortes, nos cambiamos y mientras salíamos de la casa abandonada, la lluvia ya había calmado, la acompañe hasta la puerta de su casa y cuando me estaba despidiendo de ella, la besé.
-¿Que creen que sucedió? Si amigos, el estaba ahí, mi mejor amigo nos miró, ella no se dio cuenta, pero yo sí cuando le di la espalda a su casa.
El estaba ahí como un maldito espectador.
Seguro estas cansado de ver a tus amigos tener chicas sensuales, ver como ellos se divierten y también cansado de que una chica o chico no quiera nada contigo.
Daré una solución muy eficaz y es muy importante seguir las siguientes instrucciones:
Vamos a ocupar cierta clase de materiales y aunque te parezcan inusuales te servirán de mucho.
Materiales:
-Un tupper con tapa.
-Una toalla sanitaria.
-Un bote de cloroformo.
-Una victima.
A partir de aquí te estas comenzando a hacer una ilusión de que es lo que sucederá y como es inevitable explicare la mejor forma de hacerlo.
1. Tomas el bote de cloroformo, lo vacías dentro del tupper.
2. Metes las toalla sanitaria dentro del tupper.
3. Tapas el tupper y lo dejas reposar por 3 minutos.
4. Una vez que ya este listo el tiempo, sacas la toalla sanitaria y limpias la evidencia.
5. Ahora que ya estas listo, tomas por sorpresa a tu victima y le pones la toalla sanitaria en la nariz.
Problema resuelto.
“Una ultima recomendación, si eres feo pasa la toalla sanitaria por tu nariz y disfruta de 3 horas de sano sexo”.
Todos se preguntarán ¿Que clase de blog es este?
Este es solo un blog vacío, un desperdicio de letras del cual me responsabilizo, donde no todos llegaran a leer hasta el final.
Soy @daralexs un sextuitero, nací del twitter, tal vez no sea la persona mas indicada para decirles esto, pero soy el mejor haciéndolo.
Comenzare desde lo básico, mi cantidad de follower no me hacen un pocosfollower, la razón que me convierte en ello es porque todos los días las personas parecen jueces dándome el preciado unfollow. La razón de todo esto es porque jamás les regrese el follow a todos esos tuiteros mediocres, aparte de todo eran Chatuitero, Hashtuiteros, followbackeros y tuiteros del montón.
Desde que comencé a tuitear me hice muy egocéntrico, no le daba follow a nadie, las únicas personas que les daba follow eran a mujeres o a tuiteros que tenían una cantidad enorme de follower, recibí muchos insultos por mis tweet ya que solo eran de sexo, siempre borre el chatuiteo y el spam que hacia, siendo aun un pocosfollower. Los primeros tuiteros con quienes me seguía me empezaron a decir que me creía twistar porque no daba followback y porque borraba todas las menciones.
Comencé a recibir unfollow primero por semana, hasta que luego se fue haciendo uno por día, se que la mayoría recibe unfollow diarios, pero antes de que saliera otro pendejo a apoderarse del puesto, decidí auto denominarme ”Rey de los Unfollows”.
Descubrí que nadie odia los tweet de otros, lo que odian es que no les regresen el follow, esa es la realidad de muchos tuiteros, por esa razón no sigo a mucho. No se como le harán los demás tuiteros que siguen mas de 500 personas para leerlos a todos, porque es una gran mentira. A diferencia de todos ustedes yo si leo a todas las personas que sigo.
Al principio como todo tuitero me enojaba mucho un unfollow, con el tiempo me fui acostumbrando y me dejo de importar y ahora no me importa, como rey de los unfollow tengo que hacer respetar mi lugar, todos los días trato de molestar a todos mis follower, si ese dia no recibo un tan solo unfollow entonces fracase, otro tuitero tendrá el honor de apoderarse de mi lugar.
La cantidad de follower que tengo no es lo que me hace un twistar, ni los favoritos que tengo en el favstar, con eso hace mucho supere a muchos pendejos, fui de los primeros twiteros a quienes un twistar de miles de follower faveo. Lo que en verdad me convierte en twistar es que tengo el poder de dominar sus acciones, ustedes me hacen caso en la mayoría de cosas que les digo que hagan, incluso los maltrato y aun así me hacen caso. No los insulto porque tenga algo en sus contra, ni porque me hayan hecho algo, lo hago para mantener mi lugar.
Si ustedes no se creen mejores tuiteros que los otros, yo si me creo mejor que todos, aparte que no tuiteo sobre mi vida, si alguien esta en contra de lo que digo, debería comenzar a sentirse superior a mi, porque yo soy superior a cualquiera de todos ustedes.
Algún día entenderán porque lo digo, inclusive tuiteros que decían que no tuitearian para favstar, ahora lo hacen. ¿Donde quedaron todas sus criticas en mi contra? -Lo peor de todo que se sienten odiados por los nuevos tuiteros y ahora saben de lo que les hablaba.
Yo seguire siendo el mismo Egolotra de siempre, sus unfollow son bienvenidos, algun día tendre todos los follower que quiera, cuando ya no me odien y me acepten tal y como lo han hecho con otros twistars.
No soy el twistar de los miles de follower, pero soy el mejor de todos los pocosfollower, soy odiado y no por mis tweets, si no por esto que precisamente les estoy relatando.
Gracias a los que se tomaron la molestia de llegar hasta el final de la lectura, eso demuestra de que tú si eres uno de los tuiteros que en verdad me leen.