A menudo la disyuntiva que plantea esta conjunción no es excluyente, sino que expresa conjuntamente adición y alternativa: En este cajón puedes guardar carpetas o cuadernos (es decir, una u otra cosa, o ambas a la vez). En la mayoría de los casos resulta, pues, innecesario hacer explícitos ambos valores mediante la combinación y/o.2) Cita textual del Diccionario Panhispánico de Dudas de la RAE:
Hoy es frecuente el empleo conjunto de las conjunciones copulativa y disyuntiva separadas por una barra oblicua, calco del inglés and/or, con la intención de hacer explícita la posibilidad de elegir entre la suma o la alternativa de dos opciones: Se necesitan traductores de inglés y/o francés. Se olvida que la conjunción o puede expresar en español ambos valores conjuntamente (→ o2, 1). Se desaconseja, pues, el uso de esta fórmula, salvo que resulte imprescindible para evitar ambigüedades en contextos muy técnicos. Si la palabra que sigue comienza por o, debe escribirse y/u.3) Cita textual del Fundéu:
La fórmula y/o, calco del inglés and/or, resulta casi siempre innecesaria pues la conjunción o no es excluyente; por ello, y tal como expresa el Diccionario panhispánico de dudas, se desaconseja su uso, «salvo que resulte imprescindible para evitar ambigüedades en contextos muy técnicos».
Sin embargo, tanto en los medios como en otros muchos soportes de comunicación, cuando se quiere dejar claro que existe la posibilidad de elegir entre la suma (y) o la alternativa de dos opciones (o) se utiliza la fórmula y/o: «Porque la decisión estaba en manos de la militancia y no de las direcciones regional y/o federal», «Se ha observado una excesiva preocupación por obtener o mantener una figura delgada y/o musculosa».
En estos casos se olvida que la conjunción o puede expresar en español ambos valores conjuntamente, de modo que hubiera sido más apropiado escribir «Porque la decisión estaba en manos de la militancia y no de las direcciones regional o federal», «Se ha observado una excesiva preocupación por obtener o mantener una figura delgada o musculosa».
¿Tener conocimiento de que algo sucede
o no tener conocimiento que algo sucede?
La expresión tener conocimiento precisa la preposición de en construcciones como tener conocimiento de que algo sucede.
El temor al dequeísmo hace que a veces se caiga en otra incorrección: el queísmo. Y eso es lo que sucede en frases como «Los agentes tuvieron conocimiento que una persona armada se había encerrado en una vivienda», «El Gobierno no tiene conocimiento que se haya pagado ningún tipo de comisión en ese sentido».
Tener conocimiento siempre va seguido de la preposición de («No tenía conocimiento de su situación»), por lo tanto, si se construye seguido de una oración subordinada que comience con que, lo adecuado es mantener la preposición.
Así, en los ejemplos citados, lo apropiado hubiera sido escribir: «Los agentes tuvieron conocimiento de que una persona armada se había encerrado en una vivienda», «El Gobierno no tiene conocimiento de que se haya pagado ningún tipo de comisión en ese sentido».
Ejemplo:
Juan Pérez fue designado como Director del Proyecto y se le asignaron las siguientes funciones...
Cita de la RAE (enlace):
"Clave: se usa frecuentemente en aposición a otro sustantivo, para indicar el carácter fundamental o decisivo de lo denotado por este: tema clave, palabra clave, fecha clave, etc. Si el sustantivo al que se refiere es plural, clave puede permanecer invariable o adoptar también forma plural, con funcionamiento plenamente adjetivo."
Cita del FUNDEU (enlace):
"Para distinguir entre uno y otro tipo basta recordar que el segundo sustantivo puede ir en plural cuando mantiene su mismo valor al introducir entre ambos el verbo ser. Podemos decir Estados miembros (en plural) porque «estos Estados son miembros de algo»; pero no podemos decir pisos pilotos porque «los pisos no son pilotos".
De acuerdo con / De acuerdo a:Prefiérase la locución preposicional de acuerdo con.
De acuerdo a es más frecuente en América que en España. No obstante, no debe olvidarse que solo es correcta cuando se refiere a cosas («De acuerdo a estas nuevas leyes...»).
La locución preposicional de acuerdo con es siempre correcta, y más recomendable en la lengua culta, tanto en España como en América.
Éstas sí son trampalabras, un juego de palabras y ortografía que desafía a cualquiera:
Esta particular forma del verbo es una Trampalabra literalmente imcomprendida. En las Escuelas de Periodismo se incita a odiarlo. ¿La razón? Estamos abusando del uso del gerundio, empleándolo en situaciones en las que no corresponde.
Personalmente opino que esto es una exageración académica y me sumaría con gusto a algún movimiento de apoyo al uso libre del gerundio. Mientras tanto, trataré de entender su uso correcto (y a mi entender, limitado).
Básicamente, explicado de forma bastante rústica, el Gerundio se utiliza cuando hay dos acciones simultáneas: para el verbo secundario utilizamos su Gerundio. Por ejemplo: conducir un vehículo mientras se habla por celular: Juan conducía su vehículo hablando por celular.
¿Por qué los gerundios son Trampalabras?
Error 1: el gerundio en acciones no simultáneas.
El gerundio funciona como si fuera un adverbio, es decir, le da una cualidad, forma o modo a un verbo principal (conducir-hablando), describiendo así dos acciones que ocurren simultáneamente.
Un primer error radica en utilizar gerundios en acciones que, en vez de ser simultáneas, una es consecuencia de la otra:
Si una frase empieza con Que y tiene signos de exclamación, ese Que no necesariamente debe llevar acento.
El Qué (con tilde) lo usamos en frases como:
Muchos políticos y periodistas suelen usar adolecer para indicar que se carece de algo.
1. tr. ant. Causar dolencia o enfermedad.
2. intr. Caer enfermo o padecer alguna enfermedad habitual.
3. intr. Tener o padecer algún defecto. Adolecer DE claustrofobia.
4. prnl. compadecerse (‖ sentir lástima).
Un error muy común es usar bimensual en vez de bimestral:
Estoy tan acostumbrado a usar la frase "mercado automotriz" que me sorprendí cuando leí en ElCastellano.org que lo correcto debe ser "mercado automotor".
Esto es así porque automotriz es un adjetivo femenino, mientras que mercado es un sustantivo masculino.
Todas las terminaciones "triz" son femeninas, lo que entendemos bien cuando hablamos de:
Cuando hacemos un esfuerzo por recordar las reglas de acentuación, quizás se nos venga a la memoria aquello de acentuar todas las palabras esdrújulas, las graves que no terminan en N, S ni vocal, y las agudas que sí terminan en N, S y vocal.
Pero hay más. Una de las tildes más difíciles de reconocer es aquella que debemos usar para marcar la acentuación en dos vocales consecutivas. Se le llama Acento Dierético.
El inicio: La división de las vocales
Todo comenzó cuando resolvieron divivir las vocales: A, E y O son las fuertes (o abiertas). I y U son las débiles (o cerradas). Esto debe ser porque algunas suenan tan fuertes que son capaces de ser, ellas mismas, una sílaba. Las débiles en cambio, no lo logran.
Cuando están juntas dos vocales fuertes, cada una es capaz de ser una sílaba. Esto es lo que llaman Hiato.
Es fácil saber que dónde, cuándo, cómo, qué y por qué llevan acento cuando se trata evidentemente de una pregunta o una exclamación (¿? ¡!). Pero cuando esa interrogación o exclamación son indirectas o subordinadas, escondidas dentro en una oración, pueden convertirse en una Trampalabra.
Una vez más, el truco del reemplazo puede ser de gran ayuda:
Donde lleva acento si lo podemos reemplazar por: a qué lugar / en qué lugar.
Una reflexión especial merece el adverbio aún: después de la determinación de la RAE de eliminar las tildes del adverbio sólo y los pronombres ése, ésa, éste y ésta, no se por qué aún sigue manteniendo su acento.
La reflexión viene porque -al menos en muchos países de Latinoamérica- la mayoría de las veces usamos aún como equivalente a todavía, es decir, con acento. Y aquellas veces en las que utilizamos aun, sin tilde, pudiera entenderse por el contexto. Al menos ésa fue la justificación para eliminar el acento del adverbio sólo.
Mientras tanto, seguiremos usando el truco de reemplazar aún por todavía para saber si lleva tilde.
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Verónica Ruscio agregó un comentario que vale la pena destacarlo:
"El tema aparece explicado con detalle en la nueva Ortografía; allí la RAE no considera el tilde de aún sea diacrítico. La tilde, explican, responde a si la palabra es tónica con hiato (aún) o átona con diptongo (aun). La forma bisílaba tónica debe escribirse con tilde, mientras que la forma monosílaba átona se escribe sin ella. Y así resuelven la cuestión afirmando que en ambas palabras se aplican las reglas de tildación (Ortografía de la Lengua Española, Madrid, Espasa, p. 271-272)."
En español, "por qué", "porque" y "porqué" tienden a generar confusión, aunque la explicación es bien sencilla:
La pregunta: ¿Por qué? (separado y qué con tilde) [en inglés: why?].
La respuesta: Porque... (junto, sin tilde por tratarse de una palabra grave) [en inglés: because].
Pero hay un tercero que suele ser una Trampalabra, el porqué: es un sustantivo, equivalente a la razón, y suele usarse con un artículo un o el [en inglés: reason]:
Los cambios que comunicó la Real Academia Española el viernes 5 de noviembre causaron un revuelo impresionante en redes sociales, lo que es muy positivo. Antes estas noticias pasaban desapercibidas. Lo curioso es que, en verdad, los cambios tienen muy pocas novedades:
Guion sin tilde: esta palabra no debía llevar tilde desde hace tiempo ya que es diptongo, y por ende, un monosílabo. Es el mismo caso de la palabra Dios.
O sin acento entre números: ya ningún monosílabo debía acentuarse, exceptuando aquellos que tienen doble acepción como Té. La excepción de acentuar "o" entre números era para evitar su parecido a un cero cuando se situaba entre números.
La denominación de las letras Y y V suena coherente y ya en muchos países de Latinoamérica se había excluido la CH y la LL del alfabeto, e incluso, la letra V ya era demoninada uve y la Y era llamada ye. Se trata solo de una conciliación entre todos los países.
Solo sin acento: este es el cambio que más críticas ha generado. Sólo debía llevar tilde como adverbio (sólo como sinónimo de únicamente), para diferenciarlo del adjetivo (solo como sinónimo de solitario). Pero -según la RAE- son pocos los casos en los que se genera confusión ya que, según ellos, el contexto definiría el uso. Esto es curioso para una Academia que, en rigor, no le gusta dejar nada al azar. Veamos dos ejemplos comunes:
Me gusta la gramática y la ortografía, pero soy muy ignorante en la materia. Cuando hay un uso indebido de alguna palabra, trato de entender la razón pero de forma sencilla (como creo que debería ser). La razón de este blog es tratar de explicarme (sí, a mí mismo y a quien le sea útil) algunas reglas gramaticales pero de la forma más didáctica posible.
El siguiente párrafo es la respuesta que me dieron en los foros de WordReference con respecto al uso correcto del gerundio en dos ejemplos que les consulté. No es necesario que lo lean todo, tratar de entender lo que dice es una tarea -al parecer- exclusiva de Ingenieros Nucleares del Idioma:
"En ambos ejemplos los gerundios son predicativos del sujeto. En el primer caso del sujeto de saluda (nombre y apellidos), en el segundo del sujeto de queda (nombre y apellidos). En ambos casos cumple una función propia, la adjetival (los predicaticos funcionan como los atributos pero con verbos plenos semánticamente, y no vacíos como el verbo copulativo. Las formas nominales del verbo son bifrontes, por un lado son elementos nominales: el infinitivo un substantivo masculino (en lenguas que tienen el género neutro es neutro), el gerundio un adjetivo invariable en cuanto a género y número y el participio un adjetivo con variación de género y número. Pero a la vez son verbos, así el infinitivo admite diferencia aspectual y de voz: ser hecho y haber sido hecho (pasivos), hacer y haber hecho (activos); hacer/ser hecho y haber hecho/haber sido hecho, de aspecto, imperfectos los primeros (que conleva la expresión de los tiempos de presente, futuro y pasado imperfecto), y perfectos los segundos (lo que conlleva la expresión de los tiempos de pasado perfecto). Además como verbos pueden ser núcleos de sintagmas verbales, de frases u oraciones con los complementos o atributos que le convengan según su condición copulativa, intransitiva o transitiva activa o pasiva. En cuanto a los adjetivos verbales, que es lo que aquí interesa, el gerundio es activo e imperfecto y recoge los valores del participio presente, del gerundio y del gerundivo latinos, el participio es pasivo y perfecto y recoge los valores del participio de pasado pasico del latín. Es frecuente la emancipación como adjetivos léxicos de estos participios, ya desde el latín (adjetivos en -ado, -edo, -ido, muy abundantes y cuya lista no es cerrada); los gerun dios no se emancipan del paradigma verbal, no se substantivizan, pero sí se emanciparon los participios de presente, desaparecidos en la E.M. y -ante, -ente, -inte todavía son sufijos adjetivales vivos. cuanto al aspecto de su comportamiento sintáctico, el sujeto es el núcleo substantivo con el que concuerda (participio) o al que se refiere (gerundio). Según su naturaleza copulativa (siendo), intransitiva o transitiva activa o pasiva, admitirá o no ciertos complementos, atributos o predicados del sujeto o del objeto directo. El gerundio es muy habitual encontrarlo como adjetivo sintáctico del sujeto con verbos intransitivos o del objeto directo con transitivos activos. También es frecuente como mero adyacente de un núcleo substantivo, como cualquier otro adjetivo. El participio, en su mismo aspecto y morfemas semejante a muchos adjetivos, no plantea grandes dificultades. El participio de las formas paradigmáticas de los tiempos de perfecto es un mero lexema libre."
Al menos en Latinoamérica nos es difícil entender la diferencia entre Adentro y Dentro (o Afuera y Fuera). Incluso, se dectecta muy rara vez como error. En el siguiente vínculo de la página elcastellano.org hay una explicación completa, aunque -como siempre- algo complicada (al menos para mí).
A continuación, intenté hacer una síntesis:
Originalmente, indio(a) es el gentilicio de los nacidos en La India, e hindú se refiere a quien sigue la religión Hindú. Pero la confusión nació cuando Cristóbal Colón creyó haber llegado a La India aunque en realidad se trataba de un nuevo continente (para los europeos). De hecho, recordemos que para aquellos años, esta tierra era llamada Indias Occidentales. Desde entonces, a los aborígenes de América se les llamó Indios.
Idealmente, a nuestros indios occidentales pudiéramos llamarlos Indígenas y a los nacidos en India, Indios. Pero a estas alturas, la confusión persiste. Entonces, la Real Academia Española -curiosamente del país donde se originó tal enredo- ha decidido buscar una solución salomónica:
La mesa es un sustantivo femenino, por eso le anteponemos los artículos LA (mesa) o UNA (mesa); y los adjetivos que vendrían después también asumen el género del sustantivo: la mesa redonda. Así de sencillo.
Pero existen sustantivos femeninos que debemos usar con los artículos masculinos EL o UN, aunque el adjetivo posterior sí mantiene el género femenino. Son aquellos que comienzan con el sonido de la vocal A:
Cuando buscamos en el diccionario de la RAE la palabra Fuerte, nos muestra que posee un solo Superlativo Irregular: Fortísimo (Fuerte, después de acepción 17).
Sin embargo, por otro lado encontramos que cuando la RAE explica la formación de los Superlativos, usando el sufijo ísimo, presenta como válidos tanto Fortísimo como Fuertísimo, aclarando eso sí que el primero es de uso culto y el segundo es coloquial. (Ísimo, acepción 3).
Se explica además que hay países donde tiende a usarse más alguno de los dos superlativos. En México, al parecer, es más común escuchar Fuertísimo.
Conclusión personal:
La diferencia entre "Asimismo" y "Así mismo" es tan tenue que durante mucho tiempo me parecieron ser equivalentes. En blogs como Wikilengua o el Blog de la Lengua Española muestran diferentes ejemplos de cómo debe usarse cada uno. Sin embargo, para ser más claro, aquí trataré de usar un mismo ejemplo y cuál es esa sutil diferencia entre cada uno:
El candidato prometió a gritos que terminará con la delincuencia. Asimismo, ofreció más empleos para los trabajadores.
En este caso, "asimismo" es equivalente a "también" (El candidado prometió que terminará con la delincuencia y también ofreció más empleos...).
El candidato prometió a gritos que terminará con la delincuencia. Así mismo, ofreció más empleos para los trabajadores.
Sin embargo, aquí se emplea "así mismo" para dar a entender que el candidato ofreció más empleos de la misma forma como prometió terminar con la delincuencia, es decir, "a gritos". En este ejemplo, "así mismo" equivale a "de la misma forma o manera".